La inspiración previa. Tácticas para elegir un buen nombre de dominio
Publicado el jun. 22, 2012
Tanto si es para un blog, un website presencial de un cliente, nuestro nuevo proyecto personal, o el producto que va a revolucionar el mundo del o de la "X" (ponga aquí su industria o área de negocio), conseguir un buen nombre de dominio — y que además esté libre — es una tarea que a pocos les gusta. Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo!
Atención! Este post está orientado en buscar nombres de dominio que sirvan mayoritariamente para nuevas empresas o proyectos. Si existen marcas o productos previos cuyos nombres puedan servir o que incluso sean de inclusión obligatoria en la búsqueda del dominio, algunos de los consejos que se dan a continuación no servirán de mucho.
Experiencia e intereses previos
Tengo la suerte de estar plenamente involucrado en varias start-ups de diversa índole, con diferentes targets y desarrollándose en distintos ámbitos. De cualquier modo, sea cual fuere el tipo de proyecto o el tamaño del mismo, la industria ha identificado con el tiempo ciertos puntos en común a tener en cuenta en el trabajo para conseguir ese deseado TLD (Top Level Domain) o ccTLD (Country Code Top Level Domain).
Inspiración
A no ser que ya dispongamos de un nombre de marca con el que tengamos que "jugar" (a veces la suerte nos es propicia y el nombre es tan extraño o especial que topamos con el dominio que coicide exactamente) lo más probable es que queramos optar por dos vías, que idealmente querremos usar conjuntamente pero que en la práctica raramente se pueden dar. A partir de ellas, nuestra inspiración y creatividad, junto con nuestras habilidades y expertise en el mundo de Internet, serán nuestras mejores armas.
Palabras clave
Este primer enfoque es, sin lugar a dudas, el más efectivo para proyectos de pequeña y mediana envergadura, donde el empleo del SEO va a ser crucial para poder dar los primeros pasos, ser visible a nuestros potenciales usuarios o clientes, y conseguir la tracción necesaria para poner en marcha la maquinaria. Básicamente se trata de identificar keywords que podamos incluir dentro de nuestro nombre de dominio y que, además de ayudar en términos del antes mencionado SEO, también facilitarán el poder identificar y recordar ese nombre.
Por ejemplo, si nuestra empresa vende casas en el monte, podríamos intentar con "casasrurales.com", "buscocasarural.com" o "micasarural.com".
Branding
Esta segunda alternativa es más arriesgada, pero a la larga, si — y solo si — conseguimos tener el éxito deseado con nuestra startup o proyecto, nos podremos aprovechar de haber hecho campaña de marca desde el principio. Estamos hablando aquí de buscar un nombre de dominio que no necesariamente signifique nada, o que mezcle términos y palabras clave (o parte de ellos) para formar palabras que, con suerte, no sean muy difíciles de escribir y/o pronunciar, que tengan buena sonoridad, y que no tengan algún significado negativo en alguna lengua o cultura.
Por ejemplo, podemos llamar nuestro proyecto de venta de motores para bicicleta "cycleeng.com", "bycymotor.com" o "cyclengine.com".
Personalmente encuentro mucho más difícil este segundo enfoque, y no podría recomendar el aventurarse a producir nombres abstractos si no hay detrás un fuerte trabajo de marketing para asegurarnos de la aceptación de nuestra invención por parte del público final.